Así como el primer disco de Viceversa era una excelente presentación para un quinteto joven, ahora, con el segundo álbum hay que ir extirpando el adjetivo: digamos que ya es un grupo adulto. Luego de cinco años tocando juntos grabaron una mayoría de temas propios, jugándose cada vez más en los arreglos, en lo tímbrico, pero sin renegar del vocabulario del tango clásico, el que conocen muy bien y al que recurren de manera continua. Claro que también hay lugar para el uso de pedales algo “rockeros” en la guitarra eléctrica (en el track 2, que da nombre al disco), para una interpretación muy personal de Gallo ciego, nada menos, y para juntar a Gobbi con Piazzolla en el medley tanguero que resulta el track 8, A Orlando Goñi/Verano porteño.
A lo largo de las doce obras que conforman el disco, Viceversa se las ingenia para lograr tener enganchado al oyente. Es un trabajo muy sutil, que mezcla en dosis justas melodías memorables, con momentos de experimentación tímbrica o armónica, pero siempre balanceando a favor de una escucha no erudita: no se trata de un producto para unos pocos entendidos, pero tampoco es tango para milonguear. Es música que puede y debe ser escuchada con atención, ya que no hay improvisación ni parrilla, se trata de una fina labor de orquestación ejecutada por cinco músicos que dominan sus instrumentos con solvencia y musicalidad; que conocen tanto las posibilidades de la vanguardia como los buenos usos de la tradición. Sería injusto destacar a uno sobre los demás, realmente son todos fantásticos instrumentistas, sin duda los “mejores del barrio”...
Sin ser conservadores ni revolucionarios, privilegiando siempre el canto (quizás sea esa la “verdad” de la que habla Leopoldo Federico en el texto laudatorio que les dedica y que se puede leer en la gráfica inserta en el digipack), da la sensación de que con la grabación de A todo trapo encontraron un lenguaje propio que les queda cómodo y en el que los cinco pueden expresarse con amplitud y confianza. Inclusive da la sensación de que se sueltan aún más en los temas propios, que realmente no pierden brillo al lado de los de Pugliese, Bardi o Piazzolla. Muy bien grabado, se recomienda escucharlo a continuación del primer álbum para mayor disfrute.
Producido por Viceversa


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